La cefalea de tensión es una de las más frecuentes de las cefaleas.
Aunque es de causa desconocida, se suele atribuir a contracturas musculares de la columna cervical y zona posterior de la cabeza. Está muy relacionada con el estrés, y no se sabe si es de causa física ocasionada por tensión muscular de la musculatura cervical, o bien un estado de ansiedad o depresión el que provoca un exceso de contracción de la musculatura a nivel cervical.
Se pueden diferenciar dos tipos:
La cefalea tensional episódica o tipo 1, se caracteriza por ser una cefalea que se presenta en la mañana al despertarse o vespertina, con duración de varias horas, intermitente y luego continuo, cuya distribución en el cráneo es señalada por el dedo índice o con la mano extendida de localización en un lado más frecuentemente, aunque también puede ser bilateral, con sensación de comienzo en el cuello o región occipital e irradiada hacia la coronilla (vertex) y raras veces a la frente.
Al mover el cuello suele aumentar el dolor, y si se palpa esa zona se desencadena mayor dolor. Puede ser producido por enfermedades del cuello, o por posiciones inadecuadas continuas en el trabajo.
La cefalea tensional tipo 2: se caracteriza porque el dolor se siente como una presión constante (probablemente es su tipo) y tiende a durar muchos meses.
El dolor es de más difícil localización, y sin ser tan agudo como la del tipo 1, si es más continuo.
La exacerbación ocurre por alguna discusión o situación de estrés.
No responde bien a los analgésicos, siendo típico que el paciente pruebe muchos de ellos sin resultado.
Es frecuente que aparezcan al despertar o que vayan apareciendo a lo largo del día, coincidiendo con la tensión del trabajo.
Probablemente, en alguna situación de tensión especial todos hemos sentido alguna vez este tipo de dolor.
Tanto una como otra se acompañan de cansancio, insomnio, irritabilidad, etc…
Es típico que tengan mucho miedo de sufrir enfermedades graves, como tumores cerebrales, a pesar de que las pruebas realizadas sean normales.
Suelen estar ansiosos y deprimidos, sin estar claro si es la causa o el efecto de esta depresión.
Estos pacientes además refieren haber visitado a numerosos médicos de diferentes especialidades, haber recibido tratamientos halopáticos y homeopaticos sin resultados, acompañados siempre de una esperanza de un nuevo tratamiento que les permita mágicamente desaparecer la cefalea.
En algunos casos los pacientes reciben tratamientos múltiples sin un diagnóstico y los médicos que les tratan muchas veces no le dan la importancia que el paciente espera, llevándolos a un circulo vicioso y pernicioso de dolor crónico que agrava la depresión que subclínicamente llevan estos pacientes.
Para realizar su diagnóstico se deben descartar previamente una serie de enfermedades, como son:
o Tumores o infecciones cerebrales.
o Hipertensión endocraneal benigna.
o Glaucoma.
o Sinusitis.
o Enfermedades vasculares craneales.
Todas ellas son descartables fácilmente con un estudio básico
Respecto al tratamiento, el primer paso es explicarle al enfermo lo que tiene y que no sufre enfermedad grave subyacente.
En segundo lugar es importante buscar si hay una causa desencadenante clara de tensión muscular permanente: estres, problemas físicos o psíquicos, etc…
La posibilidad de que el mecanismo del dolor sea debido a la contracción muscular sostenida por estres, y la posibilidad de relajarse en alguna de estas situaciones que desencadenen el dolor, puede proporcionar un beneficio importante. Asimismo, se deben revisar todas aquellas posturas inadecuadas en el trabajo.
Para el tratamiento de ataque del dolor se utilizan los analgésicos menores: aspirina, paracetamol, dipironas o naproxeno a sus dosis adecuadas.
En algunos casos no responden, y en estos casos no se debe cambiar constantemente de medicamento, sino que se debe insistir subiendo su dosis, y asociar un relajante muscular y/o un antidepresivo.
En casos de clínica muy aguda e importante, o bien refractaria al tratamiento se puede infiltrar la zona muscular contraída con un anestésico combinado con corticoides de liberación prolongada que disminuirán la inflamación, y al cortar el círculo vicioso del dolor, permiten la mejoría del paciente.
No siempre es efectivo a largo plazo, reapareciendo muchos de ellos.
En los pacientes refractarios a todo tratamiento se debe efectuar una interconsulta al psiquiatra o psicólogo.
¿Donde obtener más información? ¿Que médico me puede tratar?
2 Comentarios sobre “Cefalea tensional”
por Mariazell
7 de Septiembre de 2009 a las 6:55 pm
Desde hace tiempo, cuando tengo momentos o épocas de tensión, me da dolor de cabeza acompañado de presión en la nuca y tensión en la mandíbula. Nunca he ido al médico por este motivo porque, pasados unos días conseguía la relajación y olvido del dolor. Pero desde hace un par de meses, casi a diario, además de lo anterior, me duele la nuca y la garganta al tragar saliba, no comiendo. Esto ha coincidido con un leve estado depresivo, por el que estoy en tratamiento, y del que me encuentro muy bien.Sin embargo los síntomas descritos persisten y ha llegado el momento en que me resulta agotador. ¿Estos síntomas también son tensionales? Debo consultar a un médico? Gracias
Desde hace quince días, yo sufro un dolor persistente en el temporal izquierdo. Éste se acentúa cuando hago determinados movimientos con la mandíbula. Curiosamente, cuando salgo a la calle y me da un poco el aire, no me duele nada. Ya he estado tres veces en el médico y, a través de una analítica, han descartado la posibilidad de que sea una inflamación de la arteria temporal o cualquier otra afección. El caso es que, tras el estudio médico, me han diagnosticado en las tres ocasiones una cefalea y me han prescrito nolotil, ibuprofeno (cada ocho horas) y diazepan (antes de acostarme) para aliviar el dolor y bajar la inflamación. El caso es que sigo igual. Es decir, el dolor persiste, a pesar de la cantidad de fármacos que tomo, con el agravante de que estoy cada vez más preocupada por si tengo cualquier otra enfermedad que no se pueda diagnosticar mediante una simple analítica y me siento muy deprimida y con muchas ganas de llorar, como consecuencia de esta preocupación. Me gustaría que alguien me pudiese explicar que los tres médicos que me han visto ya están en lo cierto y por qué no me remite el dolor si sólo es una cefalea, tal y como me diagnostican. Gracias
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