El reflujo gastroesofágico, como su nombre indica, consiste en el paso del jugo gástrico hacia la boca como consecuencia de un defecto en la “válvula” que separa el esófago del estómago, también conocido como “esfínter esofágico inferior”, y el paciente puede presentar como consecuencia de la acción del ácido en las paredes del esófago, la sensación de ardor o quemazón, o incluso dolor que denominamos técnicamente como “pirosis”. Si el ácido acaba lesionando el esófago (ya que las paredes del esófago no están preparadas para la presencia de ácido), puede producirse una inflamación de las paredes esofágicas denominada esofagitis. [más info]
La población en general sufre de dispepsia. Este término se refiere a una alteración funcional (quiere decir que no está causada por una enfermedad concreta) del aparato digestivo; y que puede dar alteración de la secreción o motilidad gástrica, y de esta forma perturbar la digestión. [más info]